miércoles, 14 de septiembre de 2011

carta de despedida

Me hechas antes de tiempo, y sin siquiera probarme. Descartaste toda posibilidad antes de considerar si soy a tu medida. Sos tremendamente encantadora, como la de mis relatos cortos, como la que destruye mi cabeza y arrasa con mis ojos y sacia mis instintos y ríe conmigo y dice lo que piensa.
Lo importante es que te vengo pensando desde que nací, desde que supe que me enamoraría empecé a pensarte, a cambiarte las facciones, el corte de cabello, el tamaño de tus labios, la forma de tu cuerpo, tu altura, y cuando crecí descubrí que eso no era lo más importante para el amor, y cuando crecí pensé en como serías, tu forma de gesticular, de expresarte sin tantas palabras, pensé en tu profunda personalidad, en la intensidad de tu amor, de hacer lo que te gusta y de hacérmelo como me gusta.
La cosa es simple María José, apenas te conozco, se me derriten los dedos por vos, y sin siquiera darme la oportunidad de conquistarte hasta la médula te disculpas con una frase que estriba la perfección de las frases.

Escrito por Sélavi el 16 de septiembre del 2010. 

1 comentario:

Escribas del mundo: me alegra su apetito deconstructivo! (Solo eso quería decirles.)